Pese a que la variante delta ya ha sido detectada en el territorio argentino, el Gobierno nacional anunciaría en las próximas horas algunas algunas modificaciones a las distintas normativas con respecto a la prevención de la propagación del coronavirus. Tanto el último decreto de necesidad y urgencia (DNU) referido a la pandemia como la resolución administrativa respecto al cierre de fronteras vencen esta medianoche y según los medios de prensa bonaerenses varias dependencias públicas han propuestos flexibilizaciones. Ahora, la palabra final la tiene el presidente Alberto Fernández.
Ayer, el Ministerio de Salud de la Nación informó que en las últimas 24 horas se registraron 276 muertes y 13.786 nuevos contagios de covid en todo el país. Eso significa que la curva está bajando, debido al avance del plan de vacunación. Además, se espera que lleguen más dosis en las próximas semanas. En este contexto de cierta estabilidad sanitaria, se evalúa modificar el semáforo epidemiológico, que estipula algunas medidas de alcance general y otras específicas, aplicables según parámetros de riego sanitario alto, medio y bajo y de alarma epidemiológica. Desde el 30 de abril, cuando se fijó la modalidad y hasta ahora, el Gobierno hizo sucesivas prórrogas de ese decreto, sin modificaciones. Según fuentes oficiales, este viernes no habrá prórroga automática sino que se alivianarían algunas pautas. Así lo anticiparon los diarios La Nación e Infobae, entre otros.
En principio, otra definición que ya fue tomada es que los empleados de la administración pública vuelvan a un esquema presencial. Desde el inicio de la pandemia se fijó el teletrabajo como modalidad predominante, asistiendo a los despachos oficiales solo aquellos funcionarios y trabajadores considerados esenciales. Pero el 25 de junio último, la secretaría de Gestión y Empleo Público, mediante la resolución 62/2021, dispuso que los titulares de los organismos puedan convocar al retorno a los trabajadores que hubieren recibido al menos una dosis de la vacuna. Así las cosas, ahora se pasaría a un esquema de "presencialidad cuidada" en el sector público nacional. Es de esperar que las provincias avancen en el mismo sentido. En la letra chica de esta normativa diría -según anticiparon- que se fijarán modalidades de alternancia.
En referencia a los vuelos, un tema que genera mucho malestar en los argentinos que quedaron varados en el exterior, habría una moción interna de distintos organismos por abrir gradualmente el grifo en el aeropuerto de Ezeiza. La decisión administrativa 683/2021, que expira en unas horas, mantuvo fuertes controles de fronteras, pero fue ampliando progresivamente los ingresos hasta llevarlos a 7.000 viajeros semanales (en promedio, 1.000 personas por día). Hoy se estima que en cada jornada salen por Ezeiza 1.200 argentinos. Es decir que todavía hay más egresos que ingresos, lo que agrava la situación de los varados. Pero, ¿por qué se puso un cupo en los aeropuertos? El objetivo de Poder Ejecutivo nacional fue demorar el ingreso de la cepa delta. "La medida que tomamos con las fronteras dio resultado. Aunque hay casos de delta en el país, fuimos ganando tiempo", le dijo un funcionario La Nación.
No obstante, ahora se espera que el Ministerio de Salud defina hasta dónde se puede flexibilizar la medida de acuerdo a las proyecciones epidemiológicas. Se sabe que el Ministerio de Transporte, Migraciones y Cancillería reclaman seguir ampliando progresivamente el cupo. La postura de la cartera sanitaria, en cambio, es más conservadora debido a la preocupación por el avance de delta. Este linaje, primero detectado en la India y hoy presente en más de 100 países, se destaca de sus predecesores genéticos por una mayor capacidad de contagio.
Aunque se privilegiaría el regreso de argentinos que se encuentran en el exterior, está bajo estudio permitir asimismo la entrada de extranjeros que hayan recibido el esquema completo de dosis de las vacunas en los países donde residen, privilegiando a aquellos que tienen relaciones familiares para favorecer las reunificaciones. Esta medida era resistida por el área que conduce la doctora Carla Vizzotti, pero igual ha sido puesta sobre la mesa de discusión.
"Estamos deseosos de recibir gente para poder empezar a mover la industria del turismo que trae mucho trabajo y divisas", le dijo ayer al diario Ambito Financiero la la directora nacional de Migraciones, Florencia Carignano.
El presidente estaba bajo aislamiento obligatorio en la residencia de Olivos desde la semana pasada, debido a su viaje oficial a Perú. Ayer recibió el alta de la unidad médica presidencial. Se espera que este mediodía almuerce con Vizzotti, con la secretaria de Legal y Técnica, Vilma Ibarra, y con el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero. Al cabo, se producirían los anuncios. El cálculo político es que hay que dilatar la expansión de delta para morigerar el impacto. Pero también piensan que se debe sacar lentamente el pie del acelerador en cuanto a las restricciones, a fin de dar aire a la población, a la economía y a sus campañas políticas.
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